La Moneda

 

lamonedaSería difícil de entender la vida sin dinero, en el que las transacciones comerciales se realizaran con un simple intercambio de materias primas. Resultaría prácticamente imposible concebir un sistema de vida así, estamos demasiados unidos al concepto bienes-dinero. Pero hasta prácticamente el siglo XI, la presencia de la moneda en los reinos cristianos era nula, si acaso alguna moneda circulaba de origen árabe o franco. Si que es verdad que en el mundo árabe el uso de la moneda estaba generalizado, pero en la zona cristiana el trueque es la forma más extendida de pago. Los intercambios comerciales con el mundo andalusí hacen que surja la necesidad de tener moneda propia. De hecho las primeras son de procedencia árabe tradicionalmente de oro, o de herencia carolingia basada en la plata, aunque tendrán mayor implantación las primeras.

Esta dependencia de la moneda que viene de afuera crea la propia necesidad de tener cecas. El primero en acuñar moneda va a ser Alfonso VI, “Regis u Orbis”, con el Direm de plata musulmán reacuñado en el reverso en la ceca de Toledo. La acuñación es un derecho regio, el rey se guarda la competencia. Alfonso VI concedió a Lugo, León, Santiago y Toledo las primeras cecas en el siglo XI. A finales del XII se generaliza la acuñación de moneda según el patrón carolingio. Con Alfonso VIII, el maravedí, se convertirá en la moneda oficial, teniendo también su importancia el Vellón, como moneda de cuenta.

En definitiva, la moneda durante los siglos XI-XII, pasó de apenas tener importancia alguna, a ser el medio más utilizado en los intercambios económicos.