La Iglesia

 

laiglesiaA comienzos del siglo XI la iglesia esta un tanto, vamos a decirlo así, “desorientada”. Su labor se concentra en la restauración de las diócesis perdidas por la invasión musulmana, es decir, las antiguas diócesis hispano-godas. La relación con Roma pasaba por ser más bien escasa. Se seguía oficiando de igual forma desde hacía cinco siglos, según la liturgia visigótica-mozárabe y los concilios son análogos a los viejos concilios visigóticos. Es en este contexto cuando se produce el Concilio de Coyanza en 1055 y la Reforma Gregoriana buscando una iglesia libre, centralizada y no sujeta al poder civil, limitando así la autoridad seglar al máximo y dejando únicamente la potestad al rey de elegir a los obispos. Esto provoca cambios de fondo y de forma, quedando sujeto el clero peninsular a la Santa Sede y se produce un cambio en el tipo de liturgia, donde el rito visigótico-mozárabe es sustituido por el romano.

En definitiva se busca afianzar el poder episcopal sobre los abades de los monasterios. Impulsando la reforma de dichos cenobios se conseguirá también completar el proceso de feudalización, que finalizará con la decadencia moral y disciplinaria del clero. Para ello se hace necesario formarles y encauzarles en la forma de vida que dictan los Sagrados Cánones.

Se reescribe el mapa eclesiástico peninsular. Alfonso VI crea el obispado de Osma dependiente de Toledo, que pasa a ser sede de cierto peso. Esta reforma gregoriana la podemos comentar en tres fases: moderada 1049-73; la fase rígida 1073-85; fase de conciliación 1086-1123. Los artífices en la península van a ser la Orden de Cluny. Su penetración se produce por Cataluña y se va extendiendo por Navarra y luego Castilla y León. Es la dinastía Navarra, sita en León y Castilla, la que va a favorecer a los cluniacienses su diseminación por tierras castellanas. Fernando I, Alfonso VI o Doña Urraca a base de concesiones de prioratos, subprioratos y donaciones monetarias que favorecen el asentamiento. Con todo ello su consolidación en el siglo XII fue total, dando un impulso definitivo a la reforma gregoriana.