La Sociedad Medieval

 

lasociedadLos Nobles

A lo largo de la plena edad media la nobleza va adquiriendo articulación feudal. Son grandes terratenientes, ya que es la tierra la que determina la jerarquía social. Tienen bajo su dependencia a otras personas, desde otros nobles (connotes, tenentes, mandanates), campesinos y núcleos urbanos con sus respectivos comerciantes.

Dentro de la nobleza encontramos diferencias, tanto en riqueza como en poder. Por un lado esta el Linaje Nacional o Vieja Nobleza, familias como la casa de Lara, el linaje de los Haro, Meneses o Ansúrez. Poseen grandes patrimonios en León y Castilla, de ellos derivarán la nobleza local. Estos linajes suelen estar emparentados entre si, ya sean del linaje nacional o local y hay enfrentamientos entre ellos por el control de los grandes territorios o dominios.

La formación de estos dominios en el norte del Duero, van a ser por concesiones reales, tanto a la nobleza laica, como eclesiástica, ya sea para gratificar servicios o para asegurarse su fidelidad. La actividad guerrera aumenta el prestigio de esta nobleza, que se ve recompensada por el rey en forma de villas, tierras y señoríos. A lo que podemos añadir que el aumento de población, junto al aumento de las actividades urbanas y el comercio, favorece el aumento de los señoríos y las estructuras rurales. También está la nobleza cortesana, que residía con el rey en el palacio.

Como resumen se puede decir que la nobleza se define como riqueza y privanza, con relación íntima con el monarca, con poderío político y estatus privilegiado, exención de impuestos, además de toda una serie de privilegios que van a ir sentando las bases de su poder. Con el paso de los siglos este poder seguirá creciendo y será muy difícil de controlar por parte de la monarquía.

De nobleza de sangre o linaje aunque con menos riqueza, están los Infanzones. Éstos pasaran a ser conocidos como los hijos-dalgos (hidalgos). Forman un núcleo compacto aunque no todos tengan la misma fortuna. Actúan como nobleza local con estatus de privilegio.

Por otro lado tenemos a los caballeros, que si bien no son nobleza de linaje, se convierte en un orden social totalmente reconocido, portadores de valores deseados por todos. Suelen tener caballo y tierras vinculadas a determinadas personas, también poseen baldíos, tierras comunales y ganado. Ellos son los que controlan las ciudades itinerantes y fronterizas. Los tenemos guerreros y controladores de los alfoces.


Los Campesinos

Es una clase heterogénea, estratificada y bipolarizada, vamos a encontrar diferentes tipos de campesinos. Desde los campesinos hacendados, que los hallaríamos en el escalafón superior y que es un grupo reducido. Son dueños de sus propiedades, pueden poseer animales de pastoreo, bueyes, etc. Cultivan ellos mismos las tierras o contratan jornaleros. Poco a poco van “cayendo en manos” de los señores y tienden a desaparecer, poniéndose al servicio de un señor y perdiendo sus propiedades. Éstas pasan a engordar los señoríos, ya sea por un préstamo no devuelto, impago de multa o tributo, o por presión de un vecino más poderoso. Acaban cultivando las parcelas a cambio de la protección y del usufructo de la tierra. Debían pagar ciertos tributos en especias y trabajar determinados días del año o uno de la semana para el señor. Tienen condición de libres, pero si abandonan las tierras las pierden.

También encontramos los campesinos dependientes, solariegos y foreros, que no disponen de tierras propias de labor y pagan por el préstamo de las tierras alquileres o sernas al señor.

Por otro lado están los campesinos jornaleros que cultivan las tierras por dinero, prestándoles el señor lo necesario. Además de tener la obligación de alimentarles durante la duración del trabajo.

Los campesinos de behetría son campesinos que se ponen al servicio de un señor para que les proteja. Son libres y pueden cambiar de señor si les place. Pueden elegir ser miembros de una familia, surgiendo las behetrías de linaje, adquieren fuerza y se acaban haciendo con la propiedad de la tierra a lo largo de la edad media.


Artesanos y Comerciantes

En el siglo XI la actividad comercial es escasa, aunque empieza a despuntar un poco. Ésta actividad prácticamente se limita al abastecimiento de productos de primera necesidad, proveniente del excedente agrícola de los campos circundantes. Por ello se habla de panaderos, vinateros, bodegueros, tejedores, carniceros o peleteros.

Posteriormente se comienza a hablar de tiraceros mozárabes, fabricantes de paños, sedas y mercaderes judíos con sedas bizantinas, persas e islámicas, artesanía andalusí o telas francesas. Estos objetos estaban destinados únicamente a la nobleza, pues eran los únicos que podían adquirir estos materiales. El comercio empieza a despertar en esta época, y para muchos, será el trampolín de despegue de las ciudades.