Órdenes Caballerescas

 

ordenesmilitaresSe puede considerar como una contradicción, la doble función de las órdenes religiosas, que surgen a partir del siglo XII. La figura de los monjes –soldados, tienen la función de defender a sus miembros e interceder por ellos ante la divinidad, en esta simbiosis está representada las órdenes militares. La reciente conquista de Palestina en 1099, durante la primera cruzada, va a dar lugar a la conquista de Jerusalén. La defensa de los Lugares Santos origina el nacimiento de las órdenes militares.

La Orden del Temple se fundó en el año 1119 por el caballero francés Hugo de Paganis o Payns y el caballero flamenco Godofredo de Saint-Adhemar, junto con otros siete caballeros. La misión que se otorgaba la Orden era la de custodiar y guarecer de peligros, los caminos de peregrinación. El sentimiento religioso exacerbado y el ideal de caballería se unen en virtud de los más débiles y la lucha por las causas nobles. En un principio estaban sometidos a la Regla de San Agustín, pero Bernardo de Claravall les impone la Orden Cister. Los templarios recibieron grandes riquezas y acabaron convirtiéndose en auténticos banqueros. Esta es una de las razones por las que en 1312, Clemente V disuelve le orden.

San Juan de Jerusalén, o de los hospitalarios, se documenta por primera vez en 1048, con la fundación de un hospital para acoger peregrinos. En 1113 el Papa les concede la Regla de San Agustín y en 1137 se convierten en orden militar. La otra gran orden es la del Santo Sepulcro, que se incorpora a los hospitalarios.


Órdenes Peninsulares:


La Orden de Calatrava:


Alfonso VII conquista Calatrava en 1147 y se la entrega a los templarios. Ante la imposibilidad de mantenerla por los ataques de los Almohades, se la devuelven al rey que la ofrece a quién pueda mantenerla. El Abad Fitero y Diego Velázquez la reciben en 1158, creándose la orden, sometida a la Regla del Cister. Su hábito es blanco, con una flor carmesí, formada por la unión de cuatro lirios. En 1199 Inocencio III toma la orden bajo su protección. Tras la Batalla de Alarcos pierden Calatrava y se refugian en Salvatierra, fundan Calatrava la Nueva. Juegan un papel importante en las Navas de Tolosa y supervisan las órdenes de Alcántara, Avis y Montesa.


Los Caballeros de Alcántara:


Fundada por Suero Fernández y su hermano, caballeros salmantinos. Es una Orden leonesa que establece su sede en la ermita de San Julián de Pereira, cerca de Ciudad Rodrigo, en el año 1157. El Papa Alejandro III les confirma en 1177, conocidos como los freires del Pereiro. En el año 1211 conquistan Trujillo, adoptando la nominación de Caballeros de Trujillo. La Orden de Calatrava les dona la plaza de Alcántara, que mantendrán durante toda la edad media. Visten con manto blanco y cruz verde.

Los Caballeros de Santiago:


Surge para defender a los peregrinos y favorecer las conquistas del Reino de León. A raíz de la conquista de Cáceres por Fernando II, se funda la hermandad de freires de Cáceres, por Pedro Fernández. Pasa a denominarse Orden de Santiago cuando el Obispo de esta ciudad, es nombrado freire honorífico. La constituyen clérigos y caballeros y están sometidos a la Orden de San Agustín. No hay mandos intermedios entre el Maestre y el Papa. Reciben diversas donaciones de las coronas de Castilla, León, Navarra y Aragón. Alfonso VII les cede la ciudad de Ucles, que pasa a ser su sede más importante.


Orden de Nuestra Señora de la Merced:


Nació para aliviar a los cristianos que sufren el cautiverio musulmán. Están sometidos a la regla de San Agustín. No participan en la reconquista.


La Orden de Montesa:


Surge en Aragón cuando se disuelve a los templarios en 1312. Creada por el rey, para evitar que las posesiones templarias caigan en manos de las órdenes de San Juan o Santiago. Siguen la Regla del Cister.


La Orden de San Juan de Alfama:


Instituida en 1201 en Aragón. En el siglo XIV se incorpora al la Orden de Montesa. Sus principales cometidos son la institucionalización de la guerra contra el Islán, y labores de repoblación del Tajo y Sierra Morena. Reciben una gran cantidad de tierras solo comparable a los cabildos de Santiago o Toledo.


La Orden de Avis:


Es de origen portuguesa. Están sometidos a la Regla de San Benito y visten con hábito en función a las circunstancias, lo que no cambia es el escapulario de color negro. Sus funciones son defender la religión en la guerra, ejercer la caridad, conservar la castidad hasta el matrimonio y devastar a los musulmanes. La primera ciudad que reciben para defender es Évora, Alfonso II de Portugal les entrega la ciudad de Avis. Durante mucho tiempo estuvieron sometidos a la Orden de Calatrava.